Objetivo
Organizar una sesión gradual y reconocer señales para detenerse.
Una sesión de iniciación puede estructurarse en cuatro fases: preparación general, movimientos fáciles, bloque principal de técnica o práctica y vuelta progresiva a la calma. La dificultad y el volumen aumentan poco a poco; al principio el objetivo es aprender con calidad, no acumular intentos hasta el fallo.
La evidencia disponible no permite afirmar que el calentamiento por sí solo prevenga las lesiones por sobreuso en escalada. Una revisión sistemática encontró asociaciones más claras con la intensidad elevada, el búlder, los antecedentes de lesión y el uso repetitivo del agarre en arqueo, y concluyó que la evidencia preventiva sobre calentamiento, estiramiento, vendaje e hidratación era limitada. Por eso presentamos el calentamiento como preparación para rendir y evaluar sensaciones, no como garantía de no lesionarse.
Detén la sesión ante dolor agudo, chasquido, pérdida súbita de fuerza, mareo, hormigueo persistente o cualquier alteración que cambie el movimiento. El dolor no es un indicador de sesión eficaz, y un síntoma persistente lo valora un profesional sanitario.
Registro mínimo
- Duración y tipo de sesión.
- Dificultad percibida.
- Número aproximado de intentos exigentes.
- Calidad del sueño y fatiga previa.
- Dolor o molestias durante y después.
- Aprendizaje técnico del día.
Nota · la progresión de carga y la técnica pesan más que cualquier rutina aislada de calentamiento.

